En la mañana de ayer los trabajadores del Joven Club Puerto Padre IV se unieron en un matutino especial al rechazo de nuestro presidente y todo el pueblo en general por las calumnias pronunciadas por Bolsonaro y Trump en la ONU.
Frases como estas fueron expresadas: con tanto que hay que hablar de su indolencia, privando a los sectores pobres de su país de los magníficos servicios médicos cubanos, y magníficos no porque lo digamos nosotros, sino porque media humanidad ya tiene qué contar sobre las proezas que hacen los cubanos por todo el mundo.
El uso de las nuevas tecnologías de la información y las
telecomunicaciones debe ser plenamente compatible con los propósitos y
principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho
Internacional, demandó Cuba en las Naciones Unidas.
Lilianne Sánchez Rodriguez, representante cubana ante el organismo
internacional, intervino en la Sesión organizativa del Grupo de trabajo
de composición abierta de la Asamblea General sobre avances en la esfera
de la información y las telecomunicaciones en el contexto de la
seguridad internacional, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York,
según información divulgada por el portal digital cubaminrex.
La diplomática señaló que por su alta relevancia para todos los
Estados Miembros, la cuestión de la información y las telecomunicaciones
en el contexto de la seguridad internacional debía ser examinada en un
Grupo de Trabajo de la Asamblea General abierto, democrático,
transparente e inclusivo.
En ese sentido reconoció que el inicio de los trabajos de este grupo
intergubernamental representa un acontecimiento de gran relevancia y un
giro muy positivo en la consideración del tema dentro de Naciones Unidas
ya que posibilitará de manera efectiva y sobre la base de la
cooperación y el entendimiento, encontrar soluciones multilaterales a
los crecientes retos y amenazas por todos enfrentados.
Sánchez Rodriguez expresó profunda preocupación por el empleo
encubierto e ilegal por individuos, organizaciones y Estados de los
sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países,
dadas sus potencialidades de provocar conflictos internacionales.
Al propio tiempo reafirmó el rechazo de Cuba al uso hostil de las
telecomunicaciones con el propósito declarado o encubierto de subvertir
los ordenamientos jurídicos y políticos de los Estados, pues constituye
una violación de las normas internacionalmente reconocidas en esta
materia, cuyos efectos pueden generar tensiones y situaciones
desfavorables para la paz y la seguridad internacionales.